Los guantes cobran vida

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Los guantes invitan a explorar texturas, temperaturas y sonidos, despertando curiosidad y juego. Al cubrir las manos, amplían las posibilidades expresivas y permiten que se transformen en personajes, sombras o historias. La luz, la música, el cuerpo y la presencia atenta del adulto enriquecen esta experiencia, convirtiendo al guante en una puerta hacia la imaginación y la construcción de significados a través de los sentidos.

Contener y revelar: lo visible y lo posible

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A los dos años, el mundo se descubre con el cuerpo entero. Las palanganas, las gavetas, el papel, la luz y las mallas se vuelven territorios de búsqueda donde los niños exploran lo que cabe, lo que se desborda, lo que se esconde y lo que aparece. Cada material ofrece una resistencia distinta: el peso que invita a empujar, el hueco que deja pasar, la superficie que contiene, la sombra que revela otra forma de mirar.

Objetos que cuentan historias

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Los niños ingresan en un espacio donde imaginación y lógica se encuentran. Más allá de explorar con el cuerpo, buscan entender cómo funcionan los objetos y qué posibilidades ofrecen. Lo cotidiano se convierte en espejo de sus preguntas y en materia para crear historias y escenarios. Este proyecto destaca su capacidad para transformar lo simple en simbólico, ofreciendo un laboratorio sensible donde la creatividad, la expresión y el pensamiento simbólico florecen.

Cuando la bicicleta se transfoma

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La bicicleta se convierte en un territorio de exploración donde los niños investigan cómo funciona, observan sus partes y formulan hipótesis. A través de asambleas y trabajo en pequeños grupos, experimentan con el pedaleo y el equilibrio, documentan lo que descubren y llegan incluso a desarmar la bicicleta para comprender sus mecanismos. Luego reinterpretan esas piezas mediante dibujos y nuevas “máquinas” que combinan movimiento, función e imaginación.

El lenguaje invisible de los objetos

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Los niños crean metáforas al jugar con objetos cotidianos y no cotidianos, explorándolos desde nuevas perspectivas para generar preguntas, sorpresas e historias. La docente acompaña interpretando, documentando y guiando la creación de metáforas visuales, donde los niños intervienen fotografías para expresar ideas y sensaciones. El proyecto integra dibujo, cuerpo, fotografía e intervenciones gráficas, organizando de forma colectiva las hipótesis que emergen del juego.